La violencia en la pareja es una problemática que trasciende edades y estratos sociales, afectando a personas de todas las condiciones, incluyendo a los adultos mayores. Este fenómeno se define como el abuso que ocurre en una relación romántica, ya sea con un cónyuge actual o anterior, un novio o enamorado, y puede manifestarse de manera esporádica o recurrente. La violencia puede estar presente en diversos ámbitos como el trabajo, la calle, instituciones públicas o privadas, y lamentablemente, también en el hogar, considerado por muchos como un lugar sagrado.
Tipos de Violencia en la Pareja
Violencia Sexual
La violencia sexual implica obligar o intentar obligar a una pareja a participar en una actividad sexual cuando esta no entrega o no puede dar su consentimiento.
Abuso Emocional
El abuso emocional incluye amenazas, insultos, menosprecio y humillación, erosionando la autoestima y el bienestar psicológico de la víctima.
Acoso
El acoso se manifiesta como un contacto repetido e indeseado que causa temor o preocupación por la seguridad de la pareja. Esto puede incluir observar o seguir a la víctima, invadiendo su espacio personal y generando un ambiente de miedo constante.
La Vulnerabilidad de los Adultos Mayores ante la Violencia Doméstica
Aunque algunas personas creen que la violencia doméstica solo ocurre entre los jóvenes, la realidad es que afecta a todas las edades. Ser un adulto mayor en una relación abusiva conlleva dinámicas únicas. La prevalencia e incidencia de la violencia doméstica entre los adultos mayores es probable que aumente, dado que el sistema de personas sin hogar está viendo un incremento en la cantidad de adultos mayores que experimentan esta situación.
Evolución de las Tácticas Abusivas
Las tácticas de abuso suelen cambiar en las relaciones a largo plazo. El abuso físico puede disminuir, siendo reemplazado por un aumento del abuso emocional, la coerción económica y las amenazas verbales. Además, en algunos casos, la provisión de cuidados se convierte en una herramienta de negociación, donde el perpetrador utiliza la dependencia del adulto mayor para ejercer control.
Aislamiento y Soledad
El aislamiento es una táctica común de la violencia doméstica. La soledad ha sido identificada como una emergencia de salud pública que afecta a los adultos mayores, por lo que la táctica de aislamiento agrava el impacto adverso en su salud mental y emocional. La falta de apoyo social, el miedo y las condiciones de salud crónicas pueden ser barreras significativas para que un adulto mayor abandone una situación abusiva y busque ayuda.
Barreras para Buscar Ayuda
- Miedo: El temor a las represalias o a la incertidumbre del futuro puede paralizar a la víctima.
- Condiciones de salud crónicas: El deterioro físico puede dificultar la partida y la autonomía.
- Falta de apoyo social: Un círculo social disminuido o un sistema de apoyo informal insuficiente impiden recibir la ayuda necesaria.
- Dependencia económica: Cuando el sobreviviente depende económicamente del perpetrador, el miedo a la indigencia puede ser abrumador.
- Razones generacionales: Algunos adultos mayores pueden no considerar sus circunstancias como violencia doméstica debido a una menor exposición al término y a la discusión pública sobre el tema en sus años formativos.

Marcos Legales y Acciones para Prevenir la Violencia
El maltrato de las personas mayores no solo es un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento, sino también la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que ocurren en una relación basada en la confianza. La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores establece el derecho a la seguridad y a una vida sin ningún tipo de violencia, a recibir un trato digno y a ser respetada y valorada, independientemente de cualquier condición.
Para los efectos de esta Convención, se entenderá por violencia contra la persona mayor cualquier acción o conducta que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público como en el privado. Esto incluye distintos tipos de abuso, incluso el financiero y patrimonial, y maltrato físico, sexual, psicológico, explotación laboral, la expulsión de su comunidad y toda forma de abandono o negligencia que tenga lugar dentro o fuera del ámbito familiar o que sea perpetrado o tolerado por el Estado o sus agentes.
Compromisos de los Estados Parte
Los Estados Parte se comprometen a:
- Adoptar medidas legislativas, administrativas y de otra índole para prevenir, investigar, sancionar y erradicar los actos de violencia, así como aquellas que propicien la reparación de los daños.
- Producir y divulgar información para generar diagnósticos de riesgo de posibles situaciones de violencia a fin de desarrollar políticas de prevención.
- Promover la creación y el fortalecimiento de servicios de apoyo para atender los casos de violencia, maltrato, abusos, explotación y abandono, fomentando el acceso de la persona mayor a dichos servicios.
- Establecer o fortalecer mecanismos de prevención de la violencia en todas sus manifestaciones dentro de la familia, unidad doméstica, lugares de cuidado a largo plazo y en la sociedad.
- Informar y sensibilizar a la sociedad sobre las diversas formas de violencia contra la persona mayor y cómo identificarlas y prevenirlas.
- Capacitar y sensibilizar a funcionarios públicos, encargados de servicios sociales y de salud, y personal de atención y cuidado de personas mayores sobre las formas de violencia para prevenir negligencia y maltrato.
- Desarrollar programas de capacitación dirigidos a familiares y cuidadores domiciliarios para prevenir escenarios de violencia en el hogar.
- Promover mecanismos adecuados y eficaces de denuncia, así como reforzar los mecanismos judiciales y administrativos para la atención de estos casos.
- Promover activamente la eliminación de todas las prácticas que generan violencia y que afectan la dignidad e integridad de la mujer mayor.
La legislación nacional, como la Constitución de la Nación Argentina, y diversas leyes locales e internacionales, buscan proteger a los adultos mayores. Sin embargo, a menudo se observa que estos derechos son vulnerados en la vida cotidiana, como en bancos o supermercados, donde a pesar de la existencia de atención preferencial, no siempre se respeta. Esto demuestra que no solo la legislación no se cumple, sino que la sociedad en su conjunto debe tomar conciencia y actuar para hacer respetar los derechos de los adultos mayores.
Derechos de las personas mayores
Violencia Familiar y el Adulto Mayor
La violencia familiar o intrafamiliar se define como toda acción que vulnere o afecte la vida digna de un miembro de una familia, ya sea por maltrato físico, psicológico o de cualquier índole, ejercido por uno o varios de sus miembros en el seno del hogar. La investigación sobre la violencia hacia el adulto mayor dentro de su entorno familiar es crucial para comprender la problemática y formular soluciones.
Ejemplo de Vulnerabilidad
Imaginemos a un adulto mayor que enviudó, con hijos que ya formaron sus propias familias. Si bien su jubilación le permite vivir dignamente (sin dependencia económica), se encuentra solo, sin contacto con sus hijos ni nietos, carente de afecto. En otro escenario, su jubilación podría no ser suficiente para vivir dignamente, necesitando la ayuda de sus hijos. Aún más grave, si no tiene medios para movilizarse, necesita asistencia y esto lo confina a su hogar. El abandono cobra sentido cuando se ignora a un familiar, se lo desplaza del hogar o se lo lleva a un asilo, a menudo en contra de su voluntad.
Programas y Concienciación
Desde 1981, el Mes de Concientización sobre la Violencia Doméstica (DVAM) se celebra cada octubre para unir a los defensores en sus esfuerzos por erradicar esta violencia. Durante este período, se aumenta la concienciación, se identifican formas de detenerla, se apoya a los sobrevivientes y se educa a los responsables de la formulación de políticas.
Existen iniciativas como la aplicación "App Antonia", diseñada para que las víctimas de violencia en el pololeo puedan alertar a su red de contactos y recibir ayuda. Además, organizaciones trabajan educando a la población, capacitando voluntarios, realizando campañas de sensibilización, articulando alianzas y desarrollando propuestas para mejorar la legislación.
Ejemplos de Respeto y Cuidado
En China, la cultura oriental valora la sabiduría y experiencia de los adultos mayores. El Gobierno Chino les otorga una tarjeta a partir de los 75 años que les permite acceso gratuito a transporte, cine, teatros, salud, entre otros. Los parques están adaptados para su movilidad, fomentando la comunicación intergeneracional y el cuidado por parte de los abuelos.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también tiene programas para adultos mayores, como "Actividades Intergeneracionales", que buscan mejorar el concepto de vejez, reconocer a las personas mayores como transmisores de valores y conocimientos, y crear espacios de encuentro e intercambio. Estos programas no solo benefician al adulto mayor, sino que también fortalecen los vínculos familiares.