Preferencias de Compañía para Adultos Mayores y el Rol de la Familia

La población mundial está envejeciendo a un ritmo sin precedentes. Según el Grupo Banco Mundial, en 2023 el 10% de la población mundial era mayor de 65 años, una cifra que, según Naciones Unidas, seguirá aumentando exponencialmente, hasta llegar a los 1600 millones en 2050. En América Latina y el Caribe, la proporción de personas mayores de 60 años pasó de un 6% en 1960 a más del 12% en 2020, y se espera que supere el 25% para 2050, marcando una fuerte tendencia al envejecimiento.

Entre los muchos desafíos que esta situación demográfica plantea, se encuentra el del cuidado de las personas mayores. En esta etapa de la vida, las personas se enfrentan a cambios que afectan su bienestar físico y mental, y que pueden impactar de una manera mucho más profunda cuando no se cuenta con un círculo de apoyo. La soledad es un desafío común, por lo que la compañía es algo muy importante, especialmente porque la interacción social puede verse reducida. La presencia de otras personas ayuda a los adultos mayores a sentirse seguros, a compartir sus intereses y preocupaciones, y a mantener su mente activa, impactando directamente en su bienestar físico y emocional.

La Familia como Núcleo de Apoyo para el Adulto Mayor

La familia es la célula fundamental de la sociedad y un entorno familiar equilibrado ofrece aportes y valores a cada uno de sus miembros. Si bien la sociedad a menudo se preocupa por el rol de la familia en los menores del hogar, el núcleo familiar juega un papel fundamental en la vida del adulto mayor. El envejecimiento es un proceso inevitable y gradual, y el cuidado, el amor y la empatía de la familia pueden ayudar al adulto mayor a llevar una mejor calidad de vida.

Cuando una persona mayor cuenta con el apoyo de la familia, no solo se siente feliz en casa, sino también en la comunidad. La compañía y el afecto de la familia proporcionan seguridad y entusiasmo por la vida. La unión familiar se basa en ciertos valores de gran importancia, y los adultos mayores no deben quedar excluidos de este ambiente próspero. La empatía y la solidaridad incondicional entre sus miembros deben ser la garantía sobre la cual descanse la salud y la estabilidad emocional del adulto mayor.

El Acompañamiento Familiar a lo Largo del Año

El acompañamiento y protagonismo de los adultos mayores a menudo aumenta en fechas especiales, como su cumpleaños o el periodo navideño. Las tradiciones hogareñas y las fechas que simbolizan momentos inolvidables avivan el interés por los abuelos. Sin embargo, en algunas familias suele suceder que el resto del año se presta poca atención a los mayores, un error que debilita los vínculos y los avances conseguidos para el bienestar de los abuelos.

La atención, el acompañamiento y el cuidado de los adultos mayores por parte de la familia deben ser constantes durante todo el año. Es así como se consolida la confianza y la seguridad en el entorno familiar. Es importante que las nuevas generaciones se relacionen de forma positiva con los adultos mayores, ya que en muchas familias, la comunicación entre niños y ancianos es casi inexistente, empobreciendo la atmósfera familiar y limitando el intercambio de experiencias positivo.

La familia debe estimular la conexión entre niños y ancianos para que diferentes generaciones se complementen y compartan momentos agradables que ofrezcan aprendizaje y estímulos positivos.

Funciones Clave de la Familia en el Cuidado del Adulto Mayor

Aunque a veces pueda parecer que la cercanía excesiva de la familia debilitará la autonomía del abuelo, es preciso tener en cuenta aspectos fundamentales donde la familia debe involucrarse para el cuidado de sus ancianos:

  • Planificación y Ejecución de Actividades en Conjunto

    La planificación y puesta en marcha de tareas conjuntas es esencial en la relación abuelo, familia y sociedad. Es importante evaluar la condición física y emocional del adulto mayor para determinar el tipo de actividades a emprender. Estas pueden ser recreativas, deportivas, culturales o de organización en el hogar. Una caminata, un baile o la colocación de la decoración navideña son buenos estímulos para que el adulto mayor se sienta cuidado e integrado en la familia.

  • Gestión de Atención Médica Preventiva

    La familia es parte fundamental de la salud del adulto mayor, sobre todo en la etapa preventiva. Muchas enfermedades y dolencias típicas de la vejez pueden prevenirse o disminuirse si se abordan a tiempo. Según la OMS, gran parte de los ancianos no están en capacidad de ocuparse de su propia salud a un nivel óptimo. Es allí donde la familia debe participar, no solo en el acompañamiento presencial, sino también en la toma de decisiones acertadas para garantizar la estabilidad física del adulto mayor.

  • Motivar al Adulto Mayor en su Cotidianidad

    Para el adulto mayor puede ser difícil llevar el ritmo del resto de la familia, desarrollando su propia cotidianidad. No por esto debemos aislarlos o abandonarlos en sus tareas diarias. Es deber de la familia acompañar al adulto mayor en su jornada diaria sin intervenir en exceso en su libertad y autonomía.

  • Acompañar, Escuchar y Dar Amor

    Aunque la presencia física y el apoyo económico son esenciales, la mejor forma de garantizar su salud integral es a través de sentimientos positivos. Las muestras de afecto continuas en el trato y en las conversaciones diarias son estímulos que los abuelos agradecerán. Muchas veces el adulto mayor solo necesita ser escuchado para sentirse bien. Permitirles contar historias, expresar opiniones, dar consejos y divertirse junto a los demás miembros de la familia es crucial.

Beneficios de la Relación Familia-Adulto Mayor

Cuando la familia se involucra en el cuidado de los adultos mayores, surgen muchos beneficios para todos los habitantes del hogar:

  • Proporciona seguridad: El adulto mayor se siente seguro y protegido, sin importar las circunstancias.
  • Estrecha vínculos: Los miembros de la familia se relacionan de mejor manera entre sí, sin importar la diferencia de edad.
  • Promueve la armonía familiar: El ambiente familiar se desenvuelve de manera más sana y con interacciones provechosas para todos.
  • Es un ejemplo a seguir para los niños: Una familia que atiende y cuida a sus adultos mayores ofrece un ejemplo positivo para las siguientes generaciones.
  • Fuente de felicidad: Los abuelos son un tesoro especial que proporciona momentos emotivos y mucha felicidad para la familia.

Tipos de Compañía para las Personas Mayores

La compañía es algo muy valioso para las personas mayores, tanto si es de un familiar o conocido, como de un profesional. Contar con alguien que las pueda escuchar o ayudar a resolver los problemas que se presentan día a día marca una diferencia importante e impacta directamente en su calidad de vida.

Compañía Familiar

La compañía familiar es la más importante y significativa para las personas mayores, ya que con los miembros de la familia se comparte una conexión emocional. Bien sea que se trate de hijos, nietos o cónyuges, el vínculo y la compañía de estas personas es fundamental para atravesar los momentos difíciles. Además, con los seres queridos se tiene un nivel de confianza más alto, por lo que resulta más fácil expresar las preocupaciones y pedir ayuda en caso de que sea necesario.

A pesar de esto, muchos adultos mayores no cuentan con la compañía de sus familiares, por razones como la distancia geográfica, las diferencias generacionales o los conflictos personales. La idea de "institucionalizar" a una persona mayor todavía genera resistencia en muchas familias, ya que la palabra "residencia" suele asociarse con la pérdida de autonomía, rutinas más rígidas o la lejanía de los afectos. En Chile, por ejemplo, la expectativa de envejecer en casa es clara, ya que la mayoría de las personas mayores rechaza la idea de vivir en una residencia.

El cuidado a domicilio es una de las opciones más valoradas porque mantiene al ser querido en su propio hogar, y para las personas de 50 a 74 años, sin embargo, la solución menos deseada era vivir con algún familiar.

Foto de una familia intergeneracional compartiendo un momento feliz en casa

Compañía Profesional

Cuando se trata de hacer compañía a personas mayores, existen diferentes alternativas, ya que hay cuidadores profesionales y personal sanitario de atención que puede acompañar a quienes necesitan asistencia en su vida diaria. Estos profesionales están capacitados para apoyar de forma práctica y emocional a los adultos mayores, y mejorar significativamente su calidad de vida. La compañía profesional no reemplaza a la familiar, pero puede ser un muy buen complemento, especialmente cuando existen algunas barreras que impiden a los familiares acompañar de forma permanente a los adultos mayores, o si estos requieren de cuidados especiales por algún motivo de salud.

Empresas como Cuida Hogar se enorgullecen de ser la elección de confianza en cuidados domiciliarios para adultos mayores. Sus dedicadas cuidadoras a domicilio desempeñan un papel crucial en la mejora de la calidad de vida, permitiéndoles disfrutar de la comodidad y familiaridad de su hogar mientras reciben el apoyo y la atención necesarios.

Servicios de Cuidadoras a Domicilio

  • Compañía y Apoyo Emocional: Las cuidadoras no solo brindan asistencia física, sino que también ofrecen compañía y apoyo emocional, mejorando el estado de ánimo y la sensación de bienestar.
  • Atención Personalizada: Trabajan en estrecha colaboración con la familia y el paciente para crear un plan de cuidados personalizado, incluyendo administración de medicamentos, seguimiento de citas médicas y adaptación a preferencias alimentarias y necesidades de movilidad.
  • Fomento de la Autonomía: Equilibran la asistencia necesaria con el respeto por la independencia de la persona mayor, permitiendo la participación en tareas cotidianas y la toma de decisiones.
  • Estimulación Mental y Física: Planifican y supervisan actividades que promueven la estimulación mental y física, como paseos cortos, juegos cognitivos y conversaciones.
  • Seguridad en el Hogar: Evalúan el hogar en busca de posibles riesgos, haciendo recomendaciones para hacerlo más seguro, como la eliminación de obstáculos y la instalación de pasamanos.
Infografía mostrando los beneficios del cuidado a domicilio para adultos mayores

Desafíos y Consideraciones para las Familias

Además de las personas mayores, es necesario incluir a las familias en la ecuación. Estas también deben considerar los pros y los contras de cada opción dentro de su contexto particular. Algunos hijos se enfrentan a la dificultad de conciliar sus responsabilidades laborales y personales con el rol de cuidadores. Es una carga emocional y física significativa, y a veces, la mejor opción es contratar a un cuidador profesional para que atienda a la persona mayor en su hogar.

Contratar a un cuidador profesional puede aliviar la presión sobre los familiares, permitiéndoles mantener su propia calidad de vida mientras aseguran que sus seres queridos reciben la atención necesaria. Además, los cuidadores profesionales están capacitados para manejar diversas situaciones de salud y pueden proporcionar cuidados más especializados. Un cuidador profesional puede ofrecer un nivel de atención que a veces es difícil de proporcionar por parte de los familiares debido a la falta de formación específica.

Importancia de la Comunicación y Participación Activa

Es fundamental considerar las preferencias y necesidades individuales de cada persona mayor. La participación activa en la toma de decisiones puede mejorar su calidad de vida y bienestar general. No hay una solución única para todos; cada familia debe evaluar su situación particular y optar por el modelo de cuidados que mejor se adapte a sus circunstancias y a las del mayor.

La comunicación abierta y honesta dentro de la familia es clave para encontrar la mejor solución. Involucrar a la persona mayor en las decisiones sobre su cuidado es esencial para respetar su autonomía y dignidad. Es crucial que las decisiones se tomen en conjunto y se escuche la voz de la persona mayor.

El Papel de las Políticas Públicas y Servicios Sociales

Otro elemento altamente relevante son las políticas públicas y los servicios sociales disponibles en cada país y administración local. Los programas de apoyo a los cuidadores familiares, la disponibilidad de servicios de atención domiciliaria y las opciones de residencias asistidas son elementos cruciales para apoyar a las familias en el cuidado de sus mayores. Las políticas públicas deben enfocarse en ofrecer una variedad de opciones y apoyos que permitan a las familias elegir el mejor cuidado para sus seres queridos.

Es esencial que los gobiernos fomenten la implementación de programas que faciliten el acceso a cuidadores profesionales y servicios de salud a domicilio, promuevan la formación de cuidadores y proporcionen recursos para la adaptación de los hogares de los mayores, asegurando que estos sean lugares seguros y confortables. También han surgido alternativas innovadoras, como las viviendas colaborativas o el cohousing. La expectativa de envejecer en casa es clara, y el cuidado a domicilio es una de las opciones más valoradas.

Guía de consejos para los cuidadores de personas mayores (movilización)

Impacto de la Soledad en las Personas Mayores

Una gran parte de las personas mayores experimenta sensaciones de aislamiento y soledad a medida que envejecen, lo que puede afectar su motivación y su autoestima. La compañía de una o más personas, además de brindarle seguridad a los adultos mayores, les ofrece soporte emocional y les permite transitar la vejez de una forma mucho más agradable. La interacción social es un elemento fundamental para el bienestar emocional y mental de las personas, y quienes no cuentan con compañía son más propensas a desarrollar enfermedades vinculadas al deterioro cognitivo.

Es importante diferenciar el "sentirse" solo del "estar solo". El sentirse solo responde a la valoración que la propia persona hace de su red social y compañía, mientras que el estar solo hace mención a una medida objetiva de la red social de una persona o el acceso a participación y apoyo social, usualmente denominado aislamiento social. Según la encuesta CASEN en Chile, el porcentaje de personas de 60 años o más que viven solos es cercano al 15%, y quienes viven acompañados lo hacen principalmente de sus cónyuges, hijos o nietos. Siguen aumentando los hogares unipersonales y de personas mayores que no han tenido hijos.

La soledad y el aislamiento se producen debido a barreras estructurales para la participación. Es crucial no generalizar, ya que no todas las personas mayores que viven solas están aisladas o se sienten solas, y no estigmatizar a quien no tiene la red social ideal, pues la satisfacción con la compañía es una percepción individual. Es necesario eliminar las barreras estructurales de discriminación a personas mayores, como los ingresos económicos por pensión, el transporte público y las barreras para el uso del entorno urbano. También es fundamental desarrollar oportunidades de participación que permitan a las personas mayores incluirse autónomamente según sus intereses y focalizar en momentos críticos más que en la red social objetiva.

Gráfico que muestra los porcentajes de adultos mayores que viven solos versus acompañados

Desafíos Vinculados a la Vejez

Durante la vejez se producen cambios naturales que pueden afectar la capacidad de las personas mayores de valerse por sí mismas. Es muy común que se presenten problemas de movilidad, y que no se tenga ni la fuerza ni la resistencia para llevar a cabo ciertas tareas. El acompañamiento, en este sentido, permite que los adultos mayores tengan un apoyo práctico para actividades como caminar, preparar alimentos o realizar algunas tareas domésticas. Asimismo, cuando las personas mayores cuentan con la compañía de otra persona que les ayude con esto, sus amigos y familiares pueden tener más tranquilidad.

Estrategias para Fomentar la Compañía y el Bienestar

Actividades Grupales

Hacer actividades grupales es una excelente forma de fortalecer las conexiones sociales y sentirse acompañado. Las personas mayores pueden inscribirse en clubes de lectura, grupos de excursión y senderismo, o en clases de baile o pintura. Estos grupos permiten que los adultos mayores puedan conectar con otras personas y realizar actividades que impactan de forma positiva en su salud física y mental. Además, son ideales para combatir la soledad y el aislamiento, y ofrecen la posibilidad de conocer y hacer nuevos amigos, con quienes pueden compartir sus experiencias de vida. Los talleres del Programa Paciente Empoderado de IPSUSS, por ejemplo, no solo han entregado conocimientos para el autocuidado en salud, sino que también han aportado compañía y amistad.

Impacto de la Tecnología

Las personas mayores que necesitan compañía pueden sacarle mucho provecho a la tecnología, ya que en la actualidad resulta muy fácil conectar con los amigos y familiares a través de aplicaciones de mensajería instantánea, redes sociales y videollamadas. Asimismo, la tecnología también les ofrece la oportunidad de conectar con otras personas con las que comparten intereses, algo que puede representar un cambio significativo en su vida. Si se utiliza de la forma correcta, la tecnología puede ser una herramienta muy poderosa para mantener la conexión con los seres queridos y entretenerse. Empresas como ADD Informática desarrollan soluciones tecnológicas para la gestión de residencias de mayores que facilitan la integración de la familia en el cuidado de los adultos mayores.

Empatía y Paciencia

Más allá de contratar a una persona especializada en el cuidado y acompañamiento, como familiares, lo más importante es ser empático y tener mucha paciencia. Envejecer es complejo, especialmente porque se experimentan una serie de cambios y desafíos. Es necesario brindarle a los adultos mayores un trato digno y respetuoso, y hacerles ver que son muy importantes. Esto contribuye al bienestar emocional y mental de las personas mayores, y puede hacerles sentir más cómodos y arropados.

Preferencias sobre la Atención Sanitaria y el Lugar de Cuidado

Atender al paciente anciano en función de sus preferencias mejora la calidad de la asistencia. Las personas mayores que comparten sus preferencias con familiares o profesionales sanitarios al final de la vida tienen menos ansiedad, más sensación de control y desarrollan más habilidad para influir en su cuidado médico. Conocer estas preferencias ayuda a desarrollar programas específicos que mejoren su ubicación al final de la vida y modelos de atención centrados en las necesidades esenciales, como dignidad, espiritualidad, esperanza, autonomía y afecto.

Sin embargo, a pesar de su trascendencia, las preferencias del anciano no suelen contemplarse, ni en su atención sanitaria ni en la planificación de servicios, y la información disponible es escasa, sobre todo en las personas muy mayores, habitualmente excluidas de los estudios de investigación.

Dificultades en el Reconocimiento de Preferencias

A medida que las personas envejecen, aumenta el contacto con los profesionales sanitarios. Sin embargo, las conversaciones sobre la toma de decisiones al final de la vida se producen con poca frecuencia. Las barreras más importantes por parte del paciente para desarrollar estas conversaciones son el rechazo de la familia, la expectativa pasiva de que otros decidirán por ellos y la incertidumbre sobre el declinar futuro. Por otro lado, los profesionales sanitarios también muestran diferentes barreras, como el desconocimiento de la planificación anticipada de los cuidados, la escasez de tiempo, la carencia de habilidades de comunicación y el miedo a crear un "duelo anticipatorio".

Aun cuando los ancianos sienten que es importante compartir sus pensamientos sobre el final de la vida con sus familiares, tampoco lo hacen con frecuencia. Pueden pensar que la familia no será capaz de enfrentarse a estas discusiones, o bien algunas familias quieren evitar una previsible angustia para la persona mayor mediante la "conspiración de silencio".

Valores en Salud que Fundamentan las Preferencias

La mayoría de los ancianos muy mayores saben explicitar sus valores en salud. No hay motivos apriorísticos para dudar de su capacidad de elegir de forma autónoma, siempre que se cumplan una serie de elementos normativos, como haber recibido información suficiente y comprensible, dentro de un proceso comunicativo continuo, en el que el paciente toma una decisión en un proceso libre, sin coacción ni manipulación.

Estudios realizados en personas mayores de 85 años informan de que valoran su salud como buena o muy buena, a pesar de la alta prevalencia de enfermedad y discapacidad. Rebajar las expectativas respecto a envejecer y la espiritualidad ayudan al afrontamiento de la discapacidad en la vejez. Los sentimientos de ser una carga para otros también se han identificado como un factor relevante en la toma de decisiones clínicas, como la elección del lugar de fallecimiento o la aceptación del tratamiento. En cualquier caso, la calidad de vida relacionada con la salud se reduce en el último año de vida en mayores de 75 años, sobre todo por el aumento de ingresos hospitalarios y el número de quejas somáticas.

La proximidad temporal de la muerte hace de los ancianos un grupo con más conciencia de finitud, con aceptación del final de la vida como algo inevitable. La mayoría de las personas mayores reúnen un buen concepto de la atención que reciben, tanto de los profesionales como de las instituciones sanitarias.

Preferencias en Salud: Intensidad del Tratamiento y Lugar de Muerte

Intensidad del Tratamiento

Según algunos estudios, la mayoría de los ancianos tomarían la decisión de seguir viviendo, incluso si tienen una enfermedad terminal u otra enfermedad crónica que reduzca su calidad de vida. Sin embargo, son mayoritarios los estudios que reflejan que los ancianos, en general, prefieren maximizar su calidad de vida frente a la cantidad, y evitar investigaciones o intervenciones invasivas. Prefieren una muerte "natural" o "en paz", frente a morir "entre máquinas" o convertirse en un "vegetal". Elegirían prolongar sus vidas solo si perciben que su calidad de vida es adecuada.

Sus preferencias cambian cuando se les da información comprensible o cuando empeora el estado funcional. Las intervenciones serán deseables si pueden devolver al paciente a su actividad vital más valorada. Por lo tanto, los esfuerzos deben ir dirigidos a clarificar los objetivos y necesidades, y traducirlos en beneficios de acuerdo a los valores del anciano muy mayor: recuperación funcional o cognitiva, reducción de la carga familiar, etc.

Lugar de Muerte

Tener la oportunidad de elegir dónde morir se acepta generalmente como parte integral de una "buena" muerte. Numerosos estudios documentan que la mayoría, del 50-90%, prefieren morir en casa si es posible. El ideal de morir en casa se concreta en que es más "natural" y tiene un valor simbólico: sugiere presencia de seres queridos, independencia, familiaridad y provisión de recuerdos.

Pero aproximadamente la mitad de las muertes en ancianos no se producen en el lugar preferido para morir; muchos ancianos mueren en instituciones (60-90% en los países desarrollados). La preferencia de morir en casa se hace menos pronunciada según se acerca la muerte, de forma más prominente en los más mayores. Los pacientes cambian de opinión como un mecanismo adaptativo, por aparición de síntomas estresantes, miedo o alteración. Es esencial potenciar la planificación anticipada de los cuidados para satisfacer sus necesidades a través de conversaciones repetidas centradas en los resultados y en los objetivos del paciente.

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