¿Le preocupa que su minino ya entrado en años no responda a su nombre, o se pregunta por qué no encuentra el comedero a la primera? Probablemente su felino haya alcanzado una orgullosa edad senior y ahora necesite cuidados especiales. Descubra cómo reconocer a tiempo los síntomas de la debilidad propia de la edad en su gato y ofrecerle una vida adaptada a esta etapa. A lo largo de cada etapa de su vida, su gato necesitará diferentes cuidados para mantener su bienestar.
¿Cuándo se considera a un gato adulto mayor?
Los gatos pueden considerarse seniors a partir de aproximadamente los siete años. Existe una regla general que dice que los gatos alcanzan de media una edad de unos 15 años, lo que equivale a 76 años humanos. No es raro que los gatos vivan hasta 20 años, lo mismo que un humano de 96 años. Sin embargo, la edad que puede alcanzar realmente un gato doméstico depende de sus genes y de su estilo de vida individual. Cuanto más sana sea la vida del gato, mayor será la probabilidad de que los síntomas de la debilidad propia de la edad aparezcan más lentamente.
Todo ser vivo está compuesto por miles de millones de células que cumplen distintas funciones en el organismo. En los gatitos, las células del cuerpo son todavía muy vitales, pero con el paso de los años van perdiendo poco a poco funcionalidad y esperanza de vida. Es entonces cuando comienza la debilidad asociada a la edad en los gatos. Al mismo tiempo, órganos como los riñones, el hígado y el cerebro también pierden eficacia. Aunque la mayoría de los gatos se consideran adultos mayores a la edad de siete años, algunos felinos seguirán haciendo travesuras propias de un gatito bien entrados sus años dorados. Los signos de la vejez en los gatos pueden ser sutiles, ya que no tienen líneas finas o arrugas como las personas. Es muy probable que los cambios comiencen en el interior a medida que se acercan a sus años dorados, pero hay algunos indicios a los que debes prestar atención.
El proceso de envejecimiento es una experiencia individual y cada gato mostrará signos de envejecimiento en momentos diferentes. Sin embargo, en general, el cuerpo de su gato empezará a mostrar los primeros signos de envejecimiento a nivel celular a los siete años, aunque no podrá ver ningún síntoma exterior hasta que tenga aproximadamente 12 años. Para entender esto en términos de años humanos, un gato de 10 años sería el equivalente a un humano de 56 años.
Señales y síntomas del envejecimiento en gatos
En comparación con sus congéneres más jóvenes, los gatos mayores presentan ciertos signos propios de la edad. Estos pueden observarse a partir de los siete años aproximadamente. A medida que su gato comienza a alcanzar sus años dorados, es natural preguntarse qué esperar. Los gatos de edad adulta son bastante similares a los humanos que entran en la vejez y experimentan cambios en sus capacidades físicas y mentales a medida que pasan años. Estos son algunos de los signos más comunes de que su gato es ahora un adulto mayor.
Cambios físicos
- Decoloración del pelo: Un rasgo frecuente es una decoloración gris blanquecina del pelo, especialmente en la zona de la cabeza.
- Masa muscular y postura: Es habitual observar que disminuye la masa muscular y que la postura corporal se vuelve más inestable.
- Pérdida de agilidad: Una de las primeras cosas que notará cuando su gato se convierta en un adulto mayor es un nivel de energía más bajo de lo habitual. Es esperable que su gato comience a andar más lento a medida que se acerca a la edad adulta. Sus articulaciones son menos flexibles, sobre todo si se ven afectadas por artrosis, lo que puede provocar dolores agudos y problemas de movilidad.
- Fluctuaciones de peso: Las fluctuaciones de peso también pueden ser un signo de vejez en los gatos. La mayoría de ellos se ejercitan menos a medida que envejecen, por lo que pueden aumentar de peso. A medida que se convierten en ancianos, pueden perder peso y masa muscular. En el otro extremo están los gatos que pueden sufrir pérdida de peso debido a problemas dentales, que también son comunes en la vejez y pueden inhibir el consumo de alimentos.
- Sentidos menos agudos: Su olfato, gusto y audición se vuelven menos agudos, lo cual afecta su apetito.
- Calidad del pelaje: El pelaje mismo puede volverse más blanco y es posible que pierda calidad, ya que las glándulas sebáceas (que producen aceites nutritivos para la piel) son menos productivas. Un signo de esto es un pelaje enredado o graso.

Cambios de comportamiento
Es normal que los gatos muestren cambios de comportamiento con la edad. No se deben necesariamente a una enfermedad, sino que forman parte del proceso natural de envejecimiento. Los gatos adultos mayores pueden mostrar conductas alteradas, como retraimiento o hacer ruidos en momentos fuera de lo habitual (por ejemplo durante la noche).
- Rutina de juego: Los momentos de juego para los gatos adultos mayores probablemente consistan en sesiones más cortas, persecuciones más lentas y más caminatas por la casa o escaladas de árboles. La disminución del interés por el juego suele ser normal en los gatos mayores.
- Hábitos de sueño: Puedes notar que tu gato se despierta y maúlla en medio de la noche o que disfruta de dormir un poco más de lo habitual.
- Uso de la caja de arena: A los gatos mayores puede que les cueste más usar la caja de arena, lo que aumenta la cantidad de accidentes en casa. Entrar y salir de la caja de arena puede ser difícil si sufren de artritis.
- Aseo personal: Es posible que no se aseen tan bien como antes. La pérdida de agilidad y la rigidez de las articulaciones pueden provocar una disminución de la capacidad de su gato para asearse.
- Temperamento: Pueden volverse más malhumorados y menos tolerantes a los cambios en su entorno. Muchos gatos se vuelven menos capaces de lidiar con el estrés a medida que envejecen, lo que puede provocarles malhumor y ansiedad. Si su gato mayor se ha vuelto más agresivo contigo o con otros animales, esto podría indicar una disfunción cognitiva.
- Interés por la comida: La falta de interés por la comida puede deberse simplemente a que al gato ya no le gusta la comida o, por ejemplo, a la presencia de afecciones dentales comunes que hacen que comer sea incómodo, o puede ser que se encuentre mal.
- Ocultar el dolor: Los gatos tienden a ocultar cualquier enfermedad, haciéndose más sedentarios o limitando sus movimientos y actividad (lo cual puede agravar el problema), en lugar de indicar dolor a través de signos perceptibles, como renguear o hacer ruido.
Enfermedades comunes en gatos de edad avanzada
Cuando los gatos alcanzan la madurez, a menudo siguen pareciendo jóvenes y siendo tan juguetones como antes, pero el riesgo de padecer algunos problemas típicos de los gatos mayores aumenta. Hay algunos problemas de salud que tienden a aparecer más adelante en la vida de un gato. Estos también son signos de la edad avanzada y debes prestar atención a su desarrollo. Muchas de estas enfermedades pueden tratarse, por lo que no debes ignorarlas simplemente porque tu gato sea mayor.
- Enfermedades dentales: Son problemas muy comunes en la vejez y pueden inhibir el consumo de alimentos.
- Hipertiroidismo: Un desequilibrio hormonal.
- Artritis: Afecta las articulaciones y causa dolor y problemas de movilidad.
- Disfunción cognitiva: Deterioro de la memoria y el comportamiento.
- Insuficiencia renal: Un órgano clave que pierde eficacia.
- Problemas en la vista: Disminución de la agudeza visual.
- Disminución de la audición: Pérdida gradual de la capacidad auditiva.
- Obesidad: Suele alcanzar su punto máximo en esta etapa o un poco antes.
- Diabetes, hipertensión y cáncer: Otras enfermedades sistémicas que se vuelven más probables.

Cuidados esenciales para el bienestar del gato senior
Los siguientes consejos le ayudarán a adaptar la vida senior de su gato a sus necesidades y a mantenerlo en forma física y mental durante más tiempo. El cuidado de los gatos mayores a veces puede ser preocupante y muy estresante.
Alimentación adecuada
Los gatos son carnívoros y necesitan comida con un alto contenido en proteínas. Además, la suplementación con vitamina A y taurina es esencial, ya que los gatos no pueden producir estas sustancias por sí mismos. Es posible que deba considerar cambiar su alimento a uno que se adapte a sus necesidades cambiantes, especialmente si hay problemas dentales o pérdida de apetito. Consulta con el veterinario por cualquier cambio repentino en el peso para descartar cualquier problema médico.
Ejercicio y estimulación mental
El ejercicio es esencial para el bienestar de su gato. No siempre tiene que significar deporte de alto rendimiento. No crea que los momentos de juego terminan una vez que su felino alcanza los años dorados. El veterinario puede recomendar un nivel de actividad adecuado para que pueda mantenerlo bien entretenido y concentrado en el juego, independientemente de la edad.
La actividad física no es la única manera de ejercitar a su gato adulto. La memoria de los gatos empeora con la edad, pero puede ralentizar un poco esta evolución ofreciéndole pequeños retos mentales. Puede mantener su mente ágil y estimulada a través de juegos de enriquecimiento para gatos. Esta es una forma divertida de fortalecer el vínculo entre ustedes.
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Entorno tranquilo y accesible
Los gatos mayores tienen un sistema inmunitario más débil. Si además están estresados, son todavía más propensos a infecciones y enfermedades. Procure un entorno tranquilo y sin estrés y evite la llegada de nuevos animales o celebraciones ruidosas. Mantener su alimento, recipientes de agua y cajas de arena a nivel del suelo puede hacerles la vida más agradable. Asegúrese de que tenga acceso rápido y fácil a los elementos de necesidades básicas. Si es necesario, puede ser útil tener varias cajas de arena y recipientes con agua y comida para que sea donde sea que su gato vaya dentro de la casa, no tenga que irse demasiado lejos.
Higiene y aseo
Asegúrese de cepillarlo con regularidad para darle una ayuda, especialmente si su capacidad para asearse disminuye debido a la pérdida de agilidad y la rigidez de las articulaciones.
Atención veterinaria periódica
Muchos gatos senior padecen enfermedades sistémicas. Con la atención adecuada es posible disfrutar de muchos años más junto a su gato. Para detectar y tratar estas enfermedades lo antes posible, son recomendables las visitas periódicas al veterinario. Como cuidador de su gato, es importante hacer un seguimiento de los cambios en el comportamiento y de la salud desde el primer día en que lo trae a casa. Su veterinario también es la persona indicada cuando llega el momento de despedirse.
El gato senior como compañero ideal para personas mayores
Tener un gato mejora la calidad de vida de las personas de edad avanzada. Aunque haya cierto desconocimiento sobre ello, lo cierto es que los felinos ayudan a sus cuidadores más mayores a mantenerse en buena salud tanto desde el punto de vista físico como psicológico. La naturaleza independiente de los mininos los hace menos exigentes que los canes. Al no necesitar salir a la calle, son unos animales perfectos para las personas mayores, especialmente si tienen poca movilidad. Además, su cuidado es más sencillo y pueden quedarse solos en casa por unas horas e, incluso, por unos días.
Beneficios para la salud física y emocional
Convivir con animales tiene un impacto importante en la salud física y emocional de las personas. Según un estudio de la organización Mental Health America (MHA), el 80 % de las personas que tienen perros o gatos aseguran que experimentan felicidad y apoyo emocional gracias a sus mascotas. Además, un 55 % encuentra en ellas ayuda para manejar la ansiedad y la depresión, mientras que un 66 % halla en los animales una vía para aliviar el estrés. Para las personas mayores, una mascota es particularmente beneficiosa.
- Menos estrés y mejores capacidades cognitivas: De acuerdo con una investigación realizada por la Universidad de Michigan (EE. UU), publicada en el ‘Journal of Aging and Health‘, convivir con una mascota durante cinco años o más podría estar vinculado a un envejecimiento cognitivo más gradual. Aquellos que habían tenido animales a largo plazo obtuvieron 1,2 puntos más en estos test en comparación con quienes no los tenían.
- Apoyo emocional: Un gato dará cariño infinito a su compañero humano, muchos momentos de alegría y entretenimiento constante. Las personas mayores que tienen animales experimentan menos estrés y visitan al médico con menor frecuencia que las que no los tienen.
- Fomenta la responsabilidad: Para los ancianos que lidian con enfermedades crónicas limitantes, estos animales aportan una sensación de calma y tranquilidad: al atender a su mascota, logran distraerse, al menos en parte, de sus dolencias. En el ámbito de las relaciones sociales, los gatos también tienen un impacto positivo, ya que permiten que las personas mayores se sientan útiles y establezcan un vínculo de cariño y aceptación consigo mismos.

Adaptabilidad y facilidad de cuidado
Los mininos también son excelentes compañeros, ya que requieren menos cuidados y son muy hogareños. Un gato es una alternativa que conviene considerar, sobre todo cuando el dueño es senior. Son animales bastante sencillos de cuidar, solo precisan de abastecimiento diario de agua y comida, además de la limpieza del arenero. Además, a diferencia de los canes, no exigen largos paseos al aire libre ni extensas sesiones de entrenamiento o juego. Los gatos están satisfechos con unos 30 minutos diarios de entretenimiento, dado que gran parte de su tiempo lo pasan descansando. Para muchos gatos uno de los momentos mejores del día es cuando duermen en el regazo de su compañero humano, de manera que para las personas que pueden tener dificultad para satisfacer las necesidades de un perro, la elección de un gato puede ser mucho más apropiada.
Tener dificultades a la hora de moverse no tiene que ser un obstáculo para poder disfrutar de la compañía de un gato. Si la persona no puede encargarse de los cuidados del animal, como llevarlo al veterinario o darle alguna medicación, podría pedir la ayuda de un familiar o un amigo. Además, si agacharse para limpiar la bandeja de las deposiciones supone un problema, en el mercado se pueden encontrar varios tipos de bandeja pensadas justo para aliviar las tareas de limpieza, desde las desechables hasta las que se limpian solas después de cada uso por parte del gato. Y con respecto a los juegos, hay muchos tipos de juguete que permiten estar sentado cómodamente en el sofá mientras el gato salta y juega, como palos con una cuerda y un juguete enganchado al final, ratones radiocomandados o juguetes con un motor que solo hace falta encender para que se muevan solos.
Guía para la adopción de un gato senior por personas mayores
Antes de dar el paso definitivo de compartir la vida con un minino, se deben considerar una serie de aspectos. El objetivo es lograr una adopción exitosa y duradera para animal y humano. Un gato puede ser un compañero ideal en cualquier etapa de la vida, pero puede serlo aún más para personas mayores. En el mundo hay varias asociaciones que promueven la adopción de gatos senior por parte de personas de edad avanzada.
Valorar el carácter del gato
Al igual que las personas, los gatos poseen su propio carácter. Tranquilos, nerviosos, activos, cariñosos, independientes… cada minino es un mundo. Sus necesidades y comportamientos variarán según su naturaleza, lo que puede hacer que la convivencia sea más sencilla o desafiante. Por esta razón, es aconsejable establecer de antemano, antes de adoptar, qué tipo de gato se ajusta mejor a lo que buscamos. Muchas veces las personas mayores prefieren un gato tranquilo y cariñoso en lugar que uno más activo y juguetón.
Ventajas de adoptar un gato adulto o senior
Los mininos adultos suelen ser menos impredecibles. A diferencia de los ejemplares jóvenes, su personalidad ya está bien definida. Esta reflexión acaba dirigiendo la búsqueda hacia gatos ya adultos, mientras que se prefiere evitar la adopción de un gatito. Aunque podamos pensar que un gatito devolverá alegría y vitalidad a la persona mayor, a menudo ocurre justo lo contrario; la relación supone un reto tan grande que se convierte en una fuente de estrés en lugar que de satisfacción. Escoger un gato adulto o incluso senior permite evitar esta etapa más movida y proporciona la ventaja de conocer desde el principio el temperamento del gato. Esto reducirá las "sorpresas" y será una buena ocasión para dar a un gato adulto que espera en una protectora la posibilidad de una vida mejor.
Contar con una red de apoyo
Al igual que con cualquier otra mascota, es fundamental contar con alguien que pueda ayudarnos en caso de que tengamos que ausentarnos de casa por unos días y no podamos cuidar al gato. Tener una red de apoyo resulta crucial para evitar sentirnos abrumados en estas situaciones. Lo que es muy importante es que se explique al personal de la protectora o del refugio para quien es el gato y cuál es el temperamento del animal que se está buscando: tranquilo, amante de los mimos, sociable, más o menos independiente, etc.
Programas de adopción especializados
Con el propósito de abordar la soledad no deseada entre personas mayores de 65 años y fomentar la adopción de gatos adultos en situación de abandono, la Cátedra de Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos, en colaboración con MSD Animal Health, ha creado el programa ‘Mayores y Mininos. Adopta un Gato’. Antes de cada adopción, se estudia la idoneidad de los emparejamientos. Posteriormente, se realiza un seguimiento que beneficia tanto a la persona como al gato. La base fundamental de este proyecto es conseguir un beneficio mutuo para ambas especies. El vínculo entre la persona mayor y el gato adulto se convertirá en un agente protector ante enfermedades; y, en paralelo, dotará a la persona de mayor de sentimientos de autoeficacia al ejercer el rol de cuidador. Por su parte, el gato tendrá la oportunidad de vivir en un entorno familiar.
