Actividad Física para Adultos Mayores: Beneficios y Recomendaciones

Mantenerse saludable y en forma a lo largo de los años es crucial, y a medida que envejecemos, esta necesidad se vuelve aún más importante. No se trata solo de moverse; se trata de mantener nuestros cuerpos y mentes en óptimas condiciones. Centrarse en el ejercicio regular, una buena nutrición, actividades mentales y la socialización puede marcar una gran diferencia para los adultos mayores.

Este artículo explorará cómo la salud y el estado físico cambian con la edad y cómo podemos vivir una vida mejor, abordando los beneficios de la actividad física y ofreciendo recomendaciones prácticas.

Cómo Cambia el Cuerpo con la Edad

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta numerosos cambios. Los músculos pueden debilitarse, una condición conocida como sarcopenia, y los huesos pueden volverse más frágiles (osteoporosis). El equilibrio puede no ser tan bueno como antes y las articulaciones pueden volverse más rígidas, lo que se relaciona con la artritis. Estos cambios pueden dificultar las actividades cotidianas y aumentar el riesgo de caídas y lesiones.

Según el doctor Juan Carlos Molina, especialista de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y fuerza conlleva una serie de cambios estructurales y funcionales a nivel muscular. La pérdida de masa muscular aumenta un 2% por año a partir de los 50 años. La prevalencia de sarcopenia es alrededor del 25% en individuos menores de 70 años y del 40% en aquellos de 80 o más años.

infografía sobre cambios fisiológicos en el cuerpo con la edad

Sin embargo, el ejercicio regular puede ayudar significativamente a mejorar la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la resistencia, lo que impacta positivamente en cómo nos sentimos y en nuestra capacidad para realizar las tareas diarias.

La Importancia del Ejercicio en la Tercera Edad

El ejercicio es fundamental para mantener la salud y el bienestar, especialmente a medida que envejecemos. Ofrece numerosos beneficios que ayudan a los adultos mayores a llevar una vida más activa, independiente y plena. La práctica regular de ejercicio físico, independientemente de la edad, es una inversión en nuestra salud, aportando beneficios y contribuyendo a prevenir numerosas enfermedades.

Beneficios para la Salud Física

  • Mejora la fuerza y la masa muscular: A medida que envejecemos, la masa muscular disminuye naturalmente. Los ejercicios regulares de entrenamiento de fuerza, como levantar pesas ligeras o usar bandas de resistencia, ayudan a mantener e incluso desarrollar la masa muscular.
  • Mejora la flexibilidad y la salud de las articulaciones: Ejercicios de flexibilidad, como el estiramiento y el yoga, mantienen las articulaciones sanas y flexibles. Esto puede aliviar la rigidez y reducir el riesgo de lesiones, mejorando el rango de movimiento.
  • Mejora el equilibrio y reduce el riesgo de caídas: Los ejercicios de equilibrio, como el tai chi o pararse sobre una pierna, mejoran la estabilidad y la coordinación, siendo importantes para prevenir caídas, una causa común de lesiones en adultos mayores.
  • Aumenta la salud cardiovascular: Los ejercicios aeróbicos, como caminar, nadar o andar en bicicleta, fortalecen el corazón y mejoran la circulación. Esto reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, disminuye la presión arterial y ayuda a controlar los niveles de colesterol.
  • Ayuda a la densidad ósea: Los ejercicios con pesas, como caminar, ayudan a mantener la densidad ósea, lo cual es crucial para prevenir la osteoporosis, una afección que debilita los huesos.
  • Mejora la resistencia: La actividad física regular aumenta la resistencia, permitiendo a los adultos mayores realizar actividades durante períodos más prolongados sin fatigarse fácilmente.
  • Ayuda a controlar el peso: El ejercicio juega un papel clave en el mantenimiento de un peso saludable al quemar calorías y desarrollar músculo. También ayuda a regular el apetito y puede prevenir enfermedades relacionadas con la obesidad como la diabetes y la hipertensión.

5 Ejercicios de EQUILIBRIO para Adultos Mayores | Mariana Quevedo

Beneficios de Salud Mental y Cognitiva

  • Mejora el estado de ánimo y reduce la depresión: La actividad física estimula la liberación de endorfinas, conocidas como hormonas del "bienestar". Esto ayuda a mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de depresión y ansiedad, además de potenciar la autoestima.
  • Mejora la función cognitiva: Se ha demostrado que el ejercicio mejora la salud del cerebro al aumentar el flujo sanguíneo y promover el crecimiento de nuevas células cerebrales. Esto puede mejorar la memoria, la atención y la función cognitiva general, reduciendo el riesgo de demencia y deterioro cognitivo.
  • Reduce el estrés y la ansiedad: Realizar actividad física ayuda a reducir las hormonas del estrés como el cortisol, proporcionando una distracción de las preocupaciones y promoviendo la relajación mental.
  • Mejora la calidad del sueño: El ejercicio regular ayuda a regular los patrones de sueño, lo que conduce a una mejor calidad del sueño, un beneficio particular para los adultos mayores que pueden experimentar insomnio o alteraciones del sueño.
ilustracion de cerebro sano y activo

Beneficios Sociales y Emocionales

  • Proporciona interacción social: Las clases grupales para hacer ejercicio o los clubes de caminatas ofrecen oportunidades para la interacción social. Esto ayuda a combatir la soledad y brinda un sentido de comunidad y apoyo, haciendo que el ejercicio sea más agradable y motivador.
  • Promueve la independencia: Mantener un buen estado físico permite que los adultos mayores realicen tareas diarias de forma independiente, como hacer las compras o limpiar, fomentando un sentido de autonomía y autosuficiencia.
  • Fomenta la rutina y la estructura: Tener una rutina de ejercicio regular añade estructura al día. Esto puede ser particularmente beneficioso para los adultos mayores jubilados.

¿Cuáles son los Mejores Ejercicios para los Adultos Mayores?

Existen muchos tipos de ejercicios que son excelentes para los adultos mayores, adaptándose a diversas capacidades e intereses. Los adultos mayores que realizan ejercicio físico de intensidad moderada, mantienen una mejor función de su sistema inmunológico, tienen músculos más fuertes y se sienten más vitales, en comparación con quienes llevan una vida más sedentaria.

Tipos de Actividades Físicas Recomendadas:

  • Actividades aeróbicas: Caminar, nadar, bailar y andar en bicicleta son excelentes para el corazón y los pulmones. Caminar a buen ritmo es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma, especialmente a partir de cierta edad.
  • Entrenamiento de fuerza: Con pesas, bandas de resistencia o el propio peso corporal (como flexiones y sentadillas adaptadas) ayuda a desarrollar y mantener los músculos.
  • Ejercicios de flexibilidad: Rutinas de estiramiento, yoga y pilates mejoran la flexibilidad y reducen la rigidez articular.
  • Ejercicios de equilibrio: Tai chi o pararse sobre una pierna ayudan a prevenir las caídas.
  • Actividades mente-cuerpo: El yoga y el tai chi combinan el movimiento físico con la relajación mental, lo que reduce el estrés y mejora el bienestar general.
  • Natación: Es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad y es una práctica que presenta pocos riesgos de lesiones.
  • Ciclismo: Andar en bicicleta permite acelerar el metabolismo, mejorar la capacidad pulmonar y fortalecer la salud cardiovascular. Se adapta a distintos ritmos y permite avanzar progresivamente.
  • Fútbol: Jugar a la pelota permite fortalecer la estructura ósea y muscular, mejorar el equilibrio y controlar el sobrepeso.
  • Bailar: Ya sea para ganar flexibilidad, fuerza y resistencia o para combatir el estrés, bailar mejora la salud física y mental.
  • Trekking: Es una actividad aeróbica muy positiva que quema grasas, tonifica músculos y mejora la memoria y la concentración.
grupo de adultos mayores practicando yoga al aire libre

Clases y Recursos Disponibles

Una excelente manera de mantenerse activo es a través de clases de fitness diseñadas para adultos mayores. Los gimnasios locales o centros comunitarios suelen ofrecer clases a las que se puede asistir en línea o en persona. Las clases de fitness en línea son convenientes porque se pueden realizar en casa con poco o ningún equipo, siendo útiles para quienes tienen problemas de transporte o movilidad. Incluyen opciones como yoga suave, aeróbicos en silla, ejercicios de estiramiento y tai chi.

Si se prefiere hacer ejercicio con otras personas, las clases presenciales en centros comunitarios, gimnasios y centros para personas mayores son una buena opción, como caminatas en grupo, aeróbicos acuáticos o clases de baile. Algunos programas de ejercicio ofrecen planes con 4 tipos de ejercicios (movimiento articular, equilibrio, fuerza y flexibilidad) en formato de tarjetas y videos, con la meta semanal de realizar cada tipo de ejercicio al menos 3 veces. También pueden incluir planificadores para llevar el registro de los ejercicios realizados.

Otros Pilares del Bienestar en la Vejez

Nutrición para Adultos Mayores

Llevar una dieta saludable es otra parte crucial para mantenerse en forma a medida que pasan los años y cambian las necesidades nutricionales. Un plan de comidas equilibradas que incluya una mezcla de proteínas, grasas saludables y muchas verduras es de gran ayuda. Probar nuevas recetas y controlar lo que se consume permite obtener los nutrientes necesarios.

plato de comida saludable para personas mayores

Salud Mental y Salud Cerebral

Mantener la mente activa es tan importante como mantener activo el cuerpo. Realizar actividades mentales puede ayudar a mantener la función cognitiva y reducir el riesgo de deterioro de la memoria. Ejemplos incluyen:

  • Aprender algo nuevo: Un nuevo idioma, una habilidad o participar en talleres de arte y conferencias.
  • Resolver acertijos y juegos mentales: Mejoran la función cognitiva.
  • Leer: Actividad altamente beneficiosa para estimular el cerebro, favorecer la atención, concentración, memoria e imaginación.

La reserva cognitiva, fortalecida por estas actividades, contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, promoviendo una red neuronal más resistente y manteniendo el cerebro alerta.

Socialización y Bienestar Emocional

Mantenerse socialmente activo es vital para la salud mental y el bienestar, ayudando a combatir la soledad, la depresión y la ansiedad. A medida que pasan los años, el aislamiento social puede ser frecuente, pero es precisamente en estas etapas cuando más beneficioso es cultivar las relaciones con otras personas. Interactuar con otros que comparten intereses proporciona un sentido de comunidad y apoyo.

  • Unirse a grupos sociales: Participar en clubes, foros de discusión en línea o actividades comunitarias.
  • Asistir a eventos: Virtuales o presenciales.
  • Voluntariado: Una gran oportunidad para dedicar tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas.
  • Descubrir nuevos lugares: Aunque sean cercanos, o emprender un largo viaje, son actividades muy enriquecedoras que abren la mente a nuevos conocimientos y perspectivas.
grupo de adultos mayores riendo y socializando

Superando el Sedentarismo y Manteniendo la Independencia

Envejecer no significa perder independencia, energía o calidad de vida. Por el contrario, esta etapa puede ser plena y activa, siendo la condición física un factor decisivo para aprovecharla al máximo. La inactividad física, a menudo exacerbada por las rutinas de jubilación y el cambio de vida, puede afectar la salud de las personas mayores y producir desconcierto. Es importante intentar no caer en la apatía o el sedentarismo, evitar aislarse y procurar mantenerse activo realizando actividades divertidas y gratificantes.

El ejercicio no es una actividad opcional, sino una necesidad básica para vivir más y mejor, para mantener la autovalencia y la calidad de vida. Existe abundante evidencia científica que demuestra que el ejercicio reduce significativamente el riesgo de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, osteoporosis y diabetes tipo 2, entre otras enfermedades cardiovasculares. A la vez, contribuye a mantener la fuerza muscular y la densidad mineral ósea, aspectos muy importantes considerando que las caídas son una importante causa de dependencia en adultos mayores.

La movilidad, la coordinación y el equilibrio se benefician directamente, prolongando la autonomía funcional y permitiendo realizar actividades de la vida cotidiana con mayor seguridad y confianza. El impacto del ejercicio no se limita al cuerpo, ya que en un contexto donde la soledad y el aislamiento afectan directamente a la salud mental, moverse se convierte en un aliado fundamental. Practicar gimnasia grupal o nadar favorecen la sociabilidad, liberando neurotransmisores asociados al bienestar y reduciendo los síntomas de ansiedad y depresión. Mantener rutinas de ejercicio fortalece la memoria y la capacidad cognitiva, elementos esenciales en la prevención del deterioro mental.

Incluso en países como Chile, donde más del 90% de las personas mayores son sedentarias según la Encuesta Nacional de Salud, es imperativo promover programas accesibles y adaptados a las necesidades de los adultos mayores, que faciliten espacios seguros para caminar, talleres comunitarios y actividades recreativas. Estas iniciativas deben verse como una inversión en salud y calidad de vida.

Recomendaciones Clave para Empezar y Mantenerse Activo

Para quienes desean iniciar o retomar una rutina de actividad física, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Consulte a su médico: Antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios, especialmente si hay preocupaciones de salud. Casi todas las personas pueden hacer ejercicio de forma segura a cualquier edad.
  • Empiece poco a poco: Comience con ejercicios de baja intensidad, como caminar, y aumente progresivamente la intensidad y duración.
  • Cree una rutina completa: Incorpore ejercicios aeróbicos, de fuerza, flexibilidad y equilibrio. Las Pautas de Actividad Física para los Estadounidenses recomiendan al menos 150 minutos por semana a un ritmo moderado, o 75 minutos a un ritmo más vigoroso.
  • Muévase durante el día: Aproveche cada oportunidad para moverse, no solo durante las sesiones de ejercicio estructuradas.
  • Escoja actividades placenteras: Es aconsejable escoger un tipo de actividad física adecuada a sus condiciones físicas y de salud, que motive y que se pueda incorporar en el día a día. Si además se procura caminar en la naturaleza, se añade el placer del paisaje.
  • Considere las condiciones de salud: El profesor Erdmann advierte que, por ejemplo, un adulto mayor con hipertensión debe alejarse de los deportes que exijan contracciones isométricas; es decir, disciplinas que necesitan del esfuerzo de muchos músculos a la vez, como el levantamiento de pesas intensivo.
  • Mantenga una motivación recreacional: La actividad física y los deportes siempre deben practicarse con una motivación recreacional, cuidando siempre la intensidad con la que se realiza. Es importante cambiar el paradigma de que los adultos mayores son menos capaces.
infografía con recomendaciones para iniciar actividad física en la tercera edad

El ejercicio es un pilar de la salud y la condición física de los adultos mayores. Incorporar actividad física regular a las rutinas diarias permite a los adultos mayores mantener su independencia, mantenerse activos y disfrutar de una vida más saludable y feliz.

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