Acciones Solidarias y Participación Cultural para Adultos Mayores en Chile

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) y su Labor

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) es una entidad pública del Gobierno de Chile, establecida mediante la Ley N°19.828 el 17 de septiembre de 2002. Su misión principal es optimizar las oportunidades de bienestar físico, social y mental de las personas mayores, con un enfoque comunitario. El objetivo es mejorar su calidad de vida a través de acciones que promuevan su autosuficiencia y aborden la dependencia.

SENAMA busca fomentar la autonomía y participación de los adultos mayores, promoviendo la prevención de la dependencia. Esto se logra mediante el fortalecimiento de organizaciones y clubes, así como la generación de alianzas para desarrollar ciudades amigables con la inclusión.

El principal programa para impulsar la iniciativa de Ciudades y Comunidades Amigas de las Personas Mayores en Chile es el Programa “Comunidades Amigables de las Personas Mayores” (o “Comunas Amigables” en una de sus formulaciones). Este programa tiene como finalidad contribuir al envejecimiento activo de las personas mayores, reduciendo las barreras físicas y sociales a las que se enfrentan en su entorno local. Este trabajo se realiza en colaboración con los municipios.

Las acciones dentro de este programa se dividen en:

  • Acciones de Información y Promoción: Buscan sensibilizar a diversos actores sobre la importancia de eliminar las barreras que limitan el envejecimiento activo en el entorno local.
  • Apoyo Técnico (o Acompañamiento técnico): Orientado a fortalecer las capacidades de los municipios para que puedan completar el Ciclo de Mejora Continua.
Esquema de las áreas de acción del programa Comunidades Amigables de las Personas Mayores de SENAMA

Acción Solidaria de Hogar de Cristo

En paralelo a las iniciativas gubernamentales, surge Acción Solidaria de Hogar de Cristo, un movimiento que nace de la creencia en la buena voluntad de las personas y el deseo de construir focos de ayuda comunitaria. Este movimiento intenta promover, conectar y fortalecer iniciativas, emprendimientos y acciones de ayuda en diferentes comunidades del país, motivándolas a manifestar su capacidad solidaria ante diversos desafíos.

Algunos ejemplos de iniciativas impulsadas por Acción Solidaria incluyen:

  • Agrupaciones que brindan ayuda voluntaria a personas postradas con dificultades para realizar sus actividades diarias, prestando servicios y cuidados a adultos mayores.
  • Centros de acogida y reencuentro que ofrecen más que alimentación, impactando positivamente en las comunidades.
  • Servicios enfocados en resolver problemáticas relacionadas con la salud y el vestuario, como es el caso de "Arropando San Fernando".
  • Iniciativas que incentivan la cultura y proveen actividades recreativas, especialmente para niños y adolescentes vulnerables. Un ejemplo es la Fraternidad Social y Cultural Tinkus Wayra de Tarapacá, que busca rescatar y difundir la cosmovisión andina a través de la danza ritual del Tinkus.
Ilustración de voluntarios brindando apoyo a adultos mayores en sus hogares

La Cultura como Derecho y Factor de Inclusión

La cultura, definida por la UNESCO como el conjunto de características distintivas espirituales, materiales, intelectuales y emocionales de una sociedad, juega un rol fundamental en la construcción de la cohesión e inclusión social. Influye en el bienestar individual y colectivo, aumenta la creatividad, la felicidad y favorece el crecimiento personal. A nivel colectivo, contribuye a la formación de sociedades plurales, reflexivas e inclusivas.

La participación cultural es un derecho humano, consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 27), que establece el derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad y a gozar de las artes y del progreso científico.

A pesar de lo anterior, datos de la Encuesta Nacional de Participación y Consumo Cultural (ENPCC) de 2017 en Chile revelan brechas etarias significativas en el acceso a la cultura. Esto ocurre incluso cuando la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (CIPDHPM) consagra el acceso preferencial de los adultos mayores a bienes y servicios culturales en formatos asequibles.

Las personas mayores presentan un consumo cultural notablemente más bajo. Si bien su consumo de ópera (2,7%) y música clásica (5,6%) puede ser comparativamente mayor que el promedio, su participación en teatro (7,8%), danza (12%), música actual (12,7%), cine (12,6%), exposiciones de arte (9,1%), compra de artesanía (23,8%), circo (5,6%), asistencia a museos (11,2%), centros culturales (9,9%) y bibliotecas (6,5%) es menor.

Gráfico comparativo del consumo cultural por grupo de edad en Chile según ENPCC 2017

Empoderamiento y Participación Cultural de los Adultos Mayores

En este contexto, instituciones como la Fundación Teatro a Mil, a través de su programa “Al Teatro”, desempeñan un papel crucial. Promueven los derechos culturales de las personas mayores, fomentan su participación y amplían el acceso democrático a la cultura. Esto contribuye a la descentralización etaria y a la inclusión cultural, lo cual favorece el empoderamiento de los adultos mayores.

El empoderamiento se define como la toma de conciencia de las propias potencialidades y el desarrollo de habilidades para tomar decisiones y controlar la vida diaria. A nivel individual, esto se traduce en mayor confianza, capacidad de decisión, promoción de hábitos saludables y mejores relaciones sociales. A nivel social, la participación cultural activa de las personas mayores ayuda a romper con discursos homogeneizadores que ven la vejez como un problema demográfico, económico o sanitario. Contribuye a la abolición del edadismo (discriminación por edad) y promueve una visión positiva del envejecimiento, creando sociedades más inclusivas para todas las edades.

En resumen, la participación cultural beneficia tanto a las personas mayores como a la sociedad en su conjunto. Es esencial promover el derecho a esta participación mediante políticas públicas serias que aseguren un acceso real, bajo principios de no discriminación, con enfoque de género y derechos humanos, para que la cultura sea verdaderamente accesible e inclusiva para todos, especialmente para las personas mayores.

Programas de Apoyo y Participación Social

El programa Vínculos forma parte de las políticas públicas orientadas a las personas adultas mayores en Chile. Su objetivo es promover el ejercicio de sus derechos, su participación activa en redes comunitarias y reforzar la valoración de esta etapa de la vida. Busca generar condiciones para que los adultos mayores alcancen mejores condiciones de vida a través del acceso a prestaciones sociales y la integración en redes de promoción y protección social, fomentando su autonomía y participación.

El programa Vínculos brinda apoyo especializado a personas adultas mayores. A diferencia de otros programas, no es un programa al que se postule, sino al que se invita a participar. Los adultos mayores que cumplen con los requisitos son contactados por un profesional de la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social o un monitor comunitario de su Municipalidad, quienes los invitan a unirse al programa.

Introducción al Plan Nacional de Capacitaciones del Programa Vínculos

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