El envejecimiento es un proceso natural que debe ir acompañado de seguridad, dignidad y el disfrute de la vida, la salud, la integridad y la participación social. Sin embargo, con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato, un problema social que existe tanto en países en desarrollo como desarrollados y que, por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo.

¿Qué se Considera Maltrato al Adulto Mayor?
El maltrato a una persona de edad consiste en un acto o varios actos repetidos que le causan daño o sufrimiento, o la no adopción de medidas apropiadas para evitar otros daños, cuando se tiene con dicha persona una relación de confianza. Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos y puede manifestarse en diversas formas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”.
Evolución Histórica de la Definición del Abuso del Adulto Mayor
- En un inicio, se utilizaba el término "vapuleando a la abuelita" ("granny battering"), que era un eufemismo para los malos tratos a las personas mayores, centrándose solo en el abuso físico y considerándolo un fenómeno doméstico.
- Posteriormente, bajo la denominación "Síndrome de la abuelita vapuleada", se incluyeron tres grandes categorías: físico, psicológico y financiero o material, aunque seguía teniendo una connotación física y limitaba el término a mujeres.
- Más adelante, el término "abuso en la vejez" se definió como "el maltrato sistémico, físico, emocional o financiero de un adulto mayor por parte de su familiar cuidador", ampliando la concepción más allá del ámbito físico y de género.
- Finalmente, se propuso el término "maltrato del anciano" para abarcar todos los actos contra personas mayores de 65 años, por parte de quienes tienen una relación personal o profesional con ellos, que causan daño físico, psicológico o material repetitivo. Sin embargo, esta definición resultaba arbitraria en cuanto al corte de edad.
- La OMS define actualmente el maltrato del anciano como “cualquier acto aislado o repetitivo o la falta de acción apropiada, ocurrida en cualquier relación de la que se espera confianza, que causa daño o malestar a la persona mayor”, excluyendo actos de violencia o conducta criminal que no estén ligados a una relación de confianza.
Tipos de Maltrato al Adulto Mayor
Las formas de maltrato a las personas mayores incluyen:
- Maltrato físico: Uso de la fuerza que puede derivar en golpes, restricciones físicas, bofetadas, zarandeos, castigos físicos, empujones, quemaduras, ingesta forzada, heridas u otras lesiones que provocan dolor y/o incapacidad.
- Abuso sexual: Contacto de naturaleza sexual no consentido, que puede manifestarse de forma explícita o encubierta, incluyendo insinuaciones, gestos, tocamientos, desnudez forzada o violación.
- Maltrato psicológico o emocional: Uso de palabras, actos u otros métodos para provocar tensión emocional o angustia. Se manifiesta con amenazas, castigos, humillaciones, coacciones, insultos, comportamiento menospreciativo, rechazo de opiniones, ridiculización, infantilización, ignorar a la persona, falta de respeto hacia sus opiniones.
- Maltrato por razones económicas o materiales: Explotación, aprovechamiento o uso impropio, ilegal o no autorizado del dinero o propiedad de la persona mayor para beneficio o ganancia monetaria de otro.
- Abandono y negligencia: Falta de medidas apropiadas para evitar daños. Esto incluye deficiencias y/o irregularidades en la administración de comida y fármacos, descuido en la higiene, no facilitar asistencia médica, o la falta de provisión de otras necesidades básicas.
- Restricciones inapropiadas: Aplicación de contenciones físicas (cinturón abdominal, arnés, chalecos de sujeción) o químicas (administración de sedantes) que no son necesarias y limitan la libertad de la persona, incluso si están médicamente prescritas.
- Auto-negligencia: Comportamientos que amenazan la propia salud, seguridad o integridad de la persona a través del abandono o fracaso en el autocuidado, sin que esto se deba a demencia u otra enfermedad mental grave, sino a la incapacidad de afrontar las rutinas diarias.
Magnitud del Problema
El maltrato a las personas de edad es un problema importante de salud pública y, a nivel mundial, se sabe muy poco sobre su alcance y cómo prevenirlo, especialmente en los países en desarrollo.
Prevalencia en Entornos Comunitarios e Institucionales
Según la OMS, aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años ha sufrido algún tipo de abuso en entornos comunitarios. Un estudio de 2017 basado en 52 investigaciones realizadas en 28 países reportó que un 15,7% de las personas de 60 años o más fueron objeto de alguna forma de maltrato. Sin embargo, se estima que esta cifra no refleja la realidad, ya que solo se notifica 1 de cada 24 casos, en parte porque los afectados suelen tener miedo de informar.
En entornos institucionales como hospitales, residencias de ancianos y otros centros de atención crónica, los datos son aún más escasos. Sin embargo, una revisión de estudios recientes sobre este tipo de maltrato en instituciones indicó que el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en el año del examen. Se prevé que la prevalencia del maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente en muchos países.

Cifras en América Latina
- Chile: La Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 constató una prevalencia de maltrato del 7,7% en personas de 65 años y más, siendo mayor en mujeres (8,7%). Un estudio de SENAMA en la región de Valparaíso en 2012 reportó una prevalencia del 35,5% para maltrato psicológico, 9,2% para negligencia y 8,3% para maltrato económico.
- Colombia: En Bogotá, en 2007, el maltrato psicológico tuvo una prevalencia del 35,2%. La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) de 2015 mostró una prevalencia del maltrato del 12,9%, siendo más frecuente en mujeres, aumentando con la edad y en estratos socioeconómicos bajos y zonas rurales.
- Ecuador: La Encuesta SABE 2009-2010 mostró una prevalencia de negligencia y abandono del 14,9% en personas mayores, y el 14% manifestó haber sido insultado.
- México: La primera encuesta nacional representativa en 2006 mostró una prevalencia del 16,2%, mayor en mujeres (18,4%). La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) de 2011 reportó una prevalencia del 12,5%, con el maltrato psicológico como el más prevalente (9,4%). En 2016, esta cifra aumentó al 17,3%.
Durante la pandemia de COVID-19, se observó un incremento en el maltrato a las personas de edad, con estudios que indican un aumento de hasta el 84% en las tasas de maltrato en la comunidad. Esto se atribuye a la mayor vulnerabilidad de las víctimas y al aumento de factores estresantes en los abusadores debido al aislamiento social y dificultades financieras.
Consecuencias del Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales, incluyendo:
- Lesiones corporales.
- Defunción prematura.
- Depresión, ansiedad y despersonalización.
- Deterioro cognitivo.
- Ruina económica.
- Necesidad de ingreso en una residencia de ancianos.
- Sentimientos de culpa e inseguridad.
- Sensación de invasión de la intimidad.
- Deterioro de la integridad y reforzamiento del aislamiento.
Para las personas mayores, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para otros grupos de edad.
El impacto del abuso infantil en la salud mental | Dr. José Luis Marín
Factores de Riesgo del Maltrato al Adulto Mayor
La violencia suele ser el resultado de una combinación de interacciones individuales, relacionales y socioculturales. Es por ello que son numerosos los factores que interactúan y confluyen en que se dé una situación de maltrato en personas ancianas.
Factores de Riesgo Individuales (de la Víctima)
- Alteraciones en el comportamiento psicológico: Cambios bruscos en la conducta, como agresividad, modificación de la personalidad, demanda excesiva, intolerancia a cambios ambientales, falta de aceptación de la dependencia o trastornos psicopatológicos.
- Indefensión aprendida: La incapacidad percibida por el anciano para defenderse ante situaciones amenazantes.
- Carencia o falta de estimulación sensorial: Dificultades de audición, visión, habla o comprensión que impiden comunicar el maltrato.
- Déficit neurocognitivo: Enfermedades como demencia, Alzheimer, delirium o trastornos amnésicos que dificultan la detección del maltrato.
- Género: Mayor porcentaje de mujeres ancianas maltratadas que de hombres.
- Problemas físicos: Inmovilidad, incontinencia, insomnio, hipertensión, úlceras, etc., que aumentan la vulnerabilidad.
- Edad: Mayor riesgo de sufrir maltrato pasados los 75 años de edad.
- Dependencia funcional o discapacidad: Necesidad de ayuda para actividades diarias.
- Mala salud física o mental.
- Escasez de ingresos.
- Aislamiento social.
Factores de Riesgo Relacionales
- Vivienda compartida: Con cónyuges o hijos adultos que pueden ser los perpetradores.
- Dependencia económica: Ya sea del agresor hacia el adulto mayor, o viceversa.
- Relaciones disfuncionales previas: Antecedentes de violencia familiar.
- Sobrecarga en el cuidador: Especialmente mujeres, debido a la incorporación al mundo laboral y la reducción de tiempo disponible.
- Interdependencia: Grado de dependencia (emocional, física, económica) entre cuidador y cuidado.
- Relación intersubjetiva difícil: Una compleja interacción entre cuidador y persona cuidada.
Factores de Riesgo Socioculturales
- Percepción negativa sobre la vejez (Edadismo): Representación de los ancianos como frágiles, débiles y dependientes, con opiniones sin importancia, lo que genera discriminación por edad.
- Entorno familiar: Debilitamiento de los vínculos intergeneracionales, conflictos por poder y bienes materiales, o migración de jóvenes que dejan a los padres ancianos solos.
- Institucionales: Bajo nivel de atención sanitaria, escasos servicios sociales para la tercera edad, centros asistenciales inadecuados, personal mal formado, mal remunerado y con carga de trabajo excesiva.
- Económicos: Falta de fondos para pagar los cuidados, tanto en el entorno familiar como institucional.
Factores de Riesgo en el Cuidador (Perpetrador)
- Falta de apoyo: Pertenecer a una unidad familiar donde una única persona asume toda la carga de los cuidados. En entornos institucionales, falta de apoyo de otros profesionales y recursos.
- Insatisfacción personal: Necesidades básicas no cubiertas o experiencias traumáticas no resueltas, que pueden generar frustración.
- Cambio en el ritmo de vida: Horarios excesivos, abandono del trabajo formal, privación de vacaciones.
- Conflicto familiar: Discusiones entre el cuidador principal y otros miembros de la familia.
- Cansancio: Falta de descanso físico y emocional.
- Estado emocional por el deterioro de la otra persona: Tristeza, enfado o frustración ante los cambios en la personalidad del adulto mayor.
- Sufrir psicopatología o enfermedad física: Que puede ser un elemento desencadenante de la conducta de maltrato.
- Uso y/o abuso de alcohol u otras sustancias.
- Antecedentes de violencia.
- Dependencia, a menudo económica, con la víctima.
El perfil del agresor suele corresponder a un esposo o hijo hombre entre 35-45 años, que vive en condiciones de estrés.
Prevención y Lucha contra el Maltrato al Adulto Mayor
La prevención del maltrato a las personas mayores es crucial, dada su creciente prevalencia y las graves consecuencias que conlleva. Se han intentado aplicar diversas estrategias para prevenir y combatir este problema, aunque la evidencia sobre la eficacia de muchas de ellas es aún limitada.
Estrategias Prometedoras de Prevención
Las intervenciones consideradas más prometedoras incluyen:
- Intervenciones para cuidadores: Programas que alivian la carga de los allegados a la persona mayor, incluyendo gestión del estrés y apoyo.
- Programas de administración del dinero: Para personas mayores con riesgo de explotación económica.
- Líneas telefónicas de ayuda y centros de acogida de emergencia.
- Equipos multidisciplinarios: Que pueden actuar desde diversos ámbitos como la justicia penal, atención médica, salud mental y servicios de protección.
- Formación continua: Para mantener a los adultos mayores informados sobre cómo prevenir accidentes y mantener un estilo de vida saludable, y para los cuidadores profesionales y particulares.
Respuestas y Marcos Legales en América Latina
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) establece la prohibición de discriminación. A partir de ella, se han promulgado normas internacionales y nacionales para la protección de los derechos de las personas mayores.
Marcos Internacionales y Regionales
- Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015): Reafirma la obligación de eliminar todas las formas de discriminación, en particular la que se presenta por razones de edad.
- Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez (15 de junio): Designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2012 para visibilizar esta realidad.
- Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030): Una oportunidad para reunir a gobiernos, sociedad civil y otros actores para mejorar las vidas de las personas mayores.
Esfuerzos Nacionales
Los países de la región se han esforzado por elaborar políticas y programas encaminados a la protección de las personas mayores:
- Costa Rica:
- Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley núm. 7.935 de 1999): Garantiza igualdad de oportunidades, vida digna, protección y seguridad social.
- Decreto ejecutivo núm. 33.158 (2006): Declara el 15 de junio como Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia contra las Personas Adultas Mayores.
- Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM): Órgano rector en envejecimiento y vejez, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
- Unidad de Gestión Social: Recibe denuncias de maltrato y brinda orientación.
- Estado Plurinacional de Bolivia:
- Constitución Política del Estado (2009): Reconoce derechos, garantías y beneficios de las personas adultas mayores.
- Decreto supremo núm. 0264 (2009): Declara el 26 de agosto Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores.
- Ley núm. 369, Ley General de las Personas Adultas Mayores (2013): Regula derechos, garantías y deberes, así como la institucionalidad para su protección.
- Consejo de Coordinación Sectorial Por una Vejez Digna (2013).
- Ratificación de la Convención Interamericana (2016).
- Chile:
- Ley núm. 20.427 de 2010: Modificó la Ley de Violencia Intrafamiliar e incorporó el maltrato de personas mayores.
- Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA): Dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor.
- Día Nacional del Adulto Mayor: Conmemorado el 1 de octubre, invita a revisar aspectos que afectan a esta población, incluyendo la seguridad en el trabajo.
- Colombia:
- Artículo 46 de la Constitución Política Nacional: Ampara los derechos de las personas mayores.
- Ley núm. 1.251 de 2008: Dicta normas para la protección, promoción y defensa de los derechos de las personas mayores.
- Perú:
- Ley núm. 28.803 de 2006: Creación de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM).
- Ley núm. 30.490 (2016): Promueve y protege los derechos de las personas mayores.
- Ecuador:
- Constitución de la República del Ecuador de 2008: Establece protección contra la violencia para personas mayores.
- Brasil:
- Ley núm. 10.741 Estatuto do Idoso (2003): Regula los derechos especiales de personas mayores de 60 años.
- El Salvador:
- Ley contra la Violencia Intrafamiliar (decreto núm. 902 de 1996): Establece mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y enuncia protección especial para personas mayores.
Iniciativas de Visibilización, Prevención y Manejo del Maltrato
- Argentina (2006-2009): El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores, que incluyó capacitación profesional, asesoramiento legal y psicológico, difusión de derechos y sensibilización a la comunidad.
- Chile (SENAMA, 2016): Programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente en el Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) “El Copihue”. Este programa busca prevenir el maltrato y la discriminación, y generar espacios para el bienestar biopsicosocial del adulto mayor y los cuidadores, realizando evaluaciones psicosociales y talleres de trabajo.

Detección y Diagnóstico del Abuso en el Anciano
El abuso a adultos mayores es difícil de detectar porque muchos de los signos son sutiles, y la víctima no suele estar dispuesta o es incapaz de hablar sobre el tema. Además, el aislamiento social de la víctima a menudo complica la detección.
Indicadores Clínicos de Abuso
Los signos y síntomas pueden atribuirse erróneamente a una enfermedad crónica, pero ciertas situaciones clínicas sugieren abuso:
- Retraso entre la aparición de una lesión o enfermedad y la solicitud de atención médica.
- Diferencias entre el relato del paciente y el de su cuidador.
- Gravedad de la lesión incompatible con la explicación del cuidador.
- Explicación improbable o poco precisa de la lesión.
- Consultas frecuentes al departamento de emergencias a causa de exacerbaciones de enfermedades crónicas, a pesar de un plan terapéutico apropiado.
- Ausencia del cuidador cuando un paciente con deficiencia funcional consulta al médico.
- Hallazgos en las pruebas de laboratorio incompatibles con la anamnesis.
- Rechazo del cuidador a aceptar cuidados domiciliarios o a dejar al paciente solo con un profesional de la salud.
Anamnesis y Entrevista
Si se sospecha abuso, el paciente debe ser entrevistado solo. La entrevista puede comenzar con preguntas generales sobre su sensación de seguridad, pero debe incluir preguntas directas sobre posibles maltratos. También es crucial indagar sobre los recursos sociales y financieros del paciente. En la entrevista con el cuidador, se debe evitar la confrontación y determinar si las responsabilidades lo abruman. En comunidades pequeñas, es fundamental preservar la confidencialidad.
Examen Físico y Pruebas de Laboratorio
El paciente debe ser examinado detalladamente para identificar signos de abuso. Es importante evaluar el estado cognitivo y emocional, así como el estado funcional. Las pruebas de laboratorio pueden incluir electrolitos, albúmina y concentraciones de fármacos para documentar el abuso.
Documentación
Se debe registrar un informe completo del abuso real o sospechado, preferiblemente con las palabras del paciente, incluyendo descripciones detalladas de lesiones y otra documentación objetiva.
Tratamiento del Abuso en los Ancianos
Resulta fundamental un enfoque de equipo interdisciplinario que incluya médicos, enfermeras, trabajadores sociales, abogados, oficiales de justicia, psiquiatras y otros profesionales. Las intervenciones deben adaptarse a cada situación.
Intervención Inmediata y a Largo Plazo
- Si el paciente está en peligro inmediato, se debe considerar hospitalización, intervención policial o mudanza a un hogar seguro.
- Si el riesgo no es inmediato, se implementan pasos para reducirlo. La selección de la intervención depende de la intención del abusador.
Tipos de Intervenciones
- Asistencia médica.
- Educación culturalmente sensible para víctimas.
- Apoyo psicológico relacionado con el trauma.
- Asistencia legal.
- Servicios de protección de adultos.
Es importante que las instituciones gubernamentales lleven a cabo campañas de sensibilización, se implementen políticas sobre la atención en residencias y se brinde apoyo y formación a los cuidadores. En el entorno familiar, todos los miembros deben implicarse y abordar conjuntamente la situación. La terapia psicológica puede ayudar a mejorar el estado emocional de cuidadores y personas cuidadas, y fomentar la concienciación.